Juan de Dios Beltrán Mancilla
Filósofo Autodidacta, Autónomo y Universal / Tit. U. de Chile
POPPER: UNA PERSPECTIVA
DE Y PARA LA FILOSOFÍA
SEMINARIO DE TESIS
PARA OPTAR AL TITULO DE
PROFESO DE ESTADO DE FILOSOFÍA
PROFESOR GUÍA: CARLOS VERDUGO SERNA
ESTUDIANTE: JUAN
DE DIOS BELTRAN MANCILLA
ACADEMIA SUPERIOR DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS DE
VALPARAÍSO
EX UNIVERSIDAD DE CHILE - SEDE DE
VALPARAÍSO
UNIVERSIDAD DE VALPARAÍSO
EX UNIVERSIDAD DE CHILE - SEDE DE
VALPARAÍSO
1981
ALTER EIDOS
…con las dedicatorias… se pierde la
‘universalidad’.
Empero…
Acevedo Negrete, Carlos
Aguirre Cárdenas, Leopoldo
Aguirre Cárdenas, Leopoldo
Aguirre Soto, Daisy
Beltrán Otárola, Manuel
Beltrán Soto, Mónica
Clarke Vidal, Melba
Lorca Herrera, Osvaldo
Mancilla de la Barra, Francisca
Soto Clarke, Mónica
Soto Pino, Guillermo
Verdugo Serna, Carlos
Gracias.
I. INTRODUCCIÓN
Lo que aquí encontraremos es un intento - una vez más en la historia
de la filosofía occidental - que por ahora debo llamar “historia de los
estudiantes de filosofía” ([1])
por dilucidar que sea eso que se llama filosofía. Mi tesis se deja llamar: “Popper: Una Perspectiva de y para laFfilosofía.”
([2])
No dejemos de tener presente que el pensador Karl R. Popper es poco conocido en
mi Círculo. No más de tres años han transcurrido que el profesor Carlos Verdugo
Serna., de la Universidad de Valparaíso, ex Universidad de Chile de Valparaíso,
regresa al país y difunde con autoridad el pensamiento popperiano. Conforme
ello, esperarmos que la forma de estructurar dicho pensamiento sea la correcta,
a tres años de su llegada, es posible que aún falte tiempo para abarcar la
totalidad de su obra. Más si existe poca literatura en español, tanto de su
obra como de sus comentadores. ([3])
En el intento de mostrar claramente lo que nuestra tesis – “Popper:
una perspectiva de y para la filosofía”- comprende, desarrollaremos su
contenido estructurándolo del siguiente modo: En una primera sección, que hemos denominado “Popper y el Círculo de
Viena”, expondremos – lo que ya en el nombre mismo se advierte- una referencia
a Karl Popper; seguida por aquella que corresponde a la historia misma del
Círculo de Viena para luego mostrar la relación que existe entre éste y el
Profesor Popper. Finalmente y cerrando esta sección, mostraremos las
conclusiones que el texto (lo
expuesto) arroje.
En una segunda sección,
expondremos la tesis misma, dicho de
otro modo, ya no se trata de exponer ‘historias’, como es el caso de la sección
anterior, (útiles en todo caso, al menos como referencias) sino que nuestra
posición respecto a las posibilidades (y de ahí eso de “la perspectiva de y
para la filosofía” que está en el nombre) que la filosofía de un pensador
contemporáneo deja de manifiesto.
Concluiremos esta sección, con lo que se llama precisamente Conclusión, para terminar, y como
última sección, con un apéndice que comprende dos traducciones al español de
los escritos Cómo Veo la Filosofía y Emancipación a través del Conocimiento,
en donde el profesor Popper expone precisamente aquello que nos preocupa por el
momento, que no es solo una perspectiva de su filosofía, sino que de la
filosofía en general.
No obstante los anteriores, en esta oportiunidad limitaremos esta
exposición a la segunda sección y a
la conclusión.
II. POPPER: UNA PERSPECTIVA DE Y PARA LA
FILOSOFÍA
2.1. EXPOSICIÓN
DEL TEMA
En el Prefacio de la primera edición (1934) a La Lógica de la Investigación Científica, Otoño, en Viena; el
profesor Karl Popper escribió:
“El científico que se ocupa con una investigación determinada, digamos
de física, puede atacar su problema de modo directo: puede dirigirse
inmediatamente al corazón del asunto, esto es, al corazón de una estructura
organizada. Pues existe ya una estructura de las doctrinas científicas; y, con
ella, una situación de los problemas que tienen aceptación general. Esta es la
razón por la que puede dejar a otro la tarea de encajar su colaboración en el
marco general del conocimiento científico.
El filósofo se encuentra en muy distinta posición. No se enfrenta con una
estructura organizada, sino más bien con algo que se asemeja a un montón de
ruinas (aunque tal) vez con un tesoro sepultado debajo). No puede apelar a una
situación de los problemas que realmente sea de aceptación general, pues quizás el único hecho aceptado por todos
es que no existe tal cosa. En realidad, la cuestión de si la filosofía llegara
nunca a proponer un auténtico problema, reaparece una y otra vez en los
círculos filosóficos.
A pesar de ello, todavía hay algunos que creen que la filosofía puede proponer
auténticos problemas acerca de cosas, y que, por tanto, siguen confiando en
discutirlos, y en haber acabado con los deprimentes monólogos que hoy pasan por
discusiones filosóficas. Y si por ventura se encuentran incapaces de aceptar
ninguno de los credos existentes, lo único que pueden hacer es empezar de nuevo
el principio” ([4])
Advierto que el subrayado es mío; la intención que tengo al hacerlo es
acentuar el sentido del texto, dicho de otro modo la posición que el profesor
Popper tiene respecto de la filosofía, comparándola con la ciencia. Sostiene
que la filosofía está en desventaja con respecto de la ciencia, porque al
parecer ésta posee un método que da algún modo nos lleva a resultados que son
de aceptación general; más aún, el científico se encuentra atacando
directamente los problemas que en última instancia serán contrastados
empíricamente. Por el contrario, el filósofo se encuentra con un montón de
ruinas que no son más que otra cosa que la historia de la filosofía, historia
que tal vez malamente se llama de la filosofía puesto que aún no se tiene
claridad acerca de que sea eso que se llama filosofía.
Sostenemos que todos los filósofos, en especial los metafísicos se han
esforzado por mostrar el “sistema filosófico” que funde toda realidad. Para ello se han apoyado en toda la tradición
filosófica, la han interpretado y también juzgado, para finalmente –al parecer-
no hacer nada más que una sustitución de los elementos esenciales de cada
sistema. Por ejemplo, es posible argumentar a favor de la tesis: la “idea”, la
“forma” y la “esencia” no son más que tres distintas propuestas a un mismo
problema, a saber qué es aquello que
permite que las cosas sean. Lo anterior significa que ya comprendida parte de
la tradición filosófica, y aún sin haberla comprendido, sólo de sentido común, entendemos perfectamente que tal cosa – por
ejemplo esta mesa – es ya sea por que tiene
una “idea”; una “forma” o una “esencia” (de mesa para cada caso). También es
cierto que las cosas o situaciones en sí mismas disminuyen su importancia, pero
éstas asumen su real significado cuando se advierten sus consecuencias. Es aquí
donde la historia de la filosofía adquiere un sentido y significado de gran
importancia, aunque no sea oculto como sostiene el profesor Popper, pero no hay
que dudar que bien o mal fundada la historia de la filosofía, aún de la
metafísica, ha dirigido el sentido de ya no se cuantas generaciones.
Aún cuando muchos, entre ellos el profesor Popper, aceptan y proponen
el método histórico, que dicho rápidamente es averiguar lo que otros han
pensado respecto a un mismo problema, como necesario, pues si no es así, la discusión tiende a acabar, pues nadie
escucha a nadie, nos da la impresión que o porque la historia de la filosofía
es demasiado larga, o porque existen muchos modos de hacer filosofía la mayoría
de los pensadores se limitan a una corriente determinada y desde ahí, claro que
a veces con consecuencias beneficiosas, critican, construyen y desmoralizan a
quienes están insertos en el sistema filosófico más cercano. (cercano en el
sentido de opuesto o dependiente).
Es el caso hoy, nos encontramos ante un pensador contemporáneo; Karl
R. Popper, y ante un problema que se ha mantenido (y creo que se mantendrá)
durante toda la historia de la filosofía: el de saber que es filosofía.
No he dicho nada nuevo, sólo que me preocupan gran parte de la
afirmaciones, por no decir todas, puesto que ellas están inter-relacionadas,
que el profesor Popper hace respecto de la filosofía – por ejemplo al decir que
todos somos filósofos, podemos concluir que cada cual construye un sistema
filosófico, de que no es necesario acudir ni a filósofos, ni a científicos … ni
a nadie – aún cuando comparto mucho su opinión que nos viene ya de Sócrates y
que él tan brillantemente ha rescatado, con lo cual no queda lejos de los
grandes pensadores, como por ejemplo, Platón, Aristóteles , Kant u otros.
Una de las grandes preocupaciones de la filosofía es responder a la
pregunta qué sea el hombre. Una de las grandes respuestas ha sido ‘cosa
pensante’ (Descartes), otra ‘Dasein’ (Heidegger). Bien, es aquí donde adquiere
sentido la siguiente cita:
“He escrito en cursiva
las palabras ‘discusión racional’ y ‘criticamente’ con objeto de subrayar que
hago equivalentes la actitud racional y la actitud crítica” ([5])
El profesor Popper ha dicho que hace equivalente la actitud racional y
la actitud crítica, dicho de otro modo,
ha identificado actitud racional y actitud crítica; más simple aún, son
dos nombres para una misma cosa. Es en esta misma cosa, es decir, en la actitud crítica donde está fundada mi
afirmación de que el profesor Popper no queda lejos de los grandes pensadores,
pues sostengo que todo pensador necesita de un gran punto de apoyo, en lo posible irrefutable para construir su
sistema filosófico. Es aquí donde el profesor Popper ha encontrado uno que por
el momento considero irrefutable. Al identificar actitud racional y actitud
crítica esta siendo extensivo no sólo al método de la filosofía, sino que
además a la conocida sentencia que define al hombre como animal racional,
reivindicado eso que hoy está un poco pasado de moda, se refiere al ‘ser racional’
o ‘ser critico’; de este modo, podemos decir que que el hombre es un ser crítico.
Ahora bien, líneas antes de la cita anterior, Popper escribía:
“Y con todo, estoy
completamente a admitir que existe un método al que podría llamarse ‘el único
método de la filosofía’. Pero no es característico solamente de ésta, sino que
es, mas bien, el único método de toda discusión
racional, y, por ello, tanto de las ciencias de la Naturaleza como de la
filosofía: me refiero al de enunciar claramente los propios problemas y de
examinar críticamente las diversas
soluciones propuestas.” ([6])
Es aquí donde aparece la expresión ‘discusión racional’ y
‘criticamente’ que en la cita anterior se señalaba en cursiva (que yo subrayo)
dicha cursiva, lo que ello significa
le surgió a Popper cuando trataba de solucionar el problema del método en o de
la filosofía.
Contrariamente a los analistas del lenguaje, que se consideraban a sí
mismos como los que usaban cierto método privativo de la filosofía, Popper
sostiene que los filósofos son tan libres como cualesquiera otras personas de
emplear cualquier método en la búsqueda de la verdad, dicho de otro modo, no
hay método propio de la filosofía. Esta
dispuesto a admitir, dice; (propone
sostengo yo) el método que llama tanto de las ciencias de Naturaleza como de la
filosofía; el de enunciar claramente los propios problemas y examinar
críticamente las diversas soluciones.
Una propuesta, una vez que
se ha ‘lanzado a la mesa’, puede ser aceptada o rechazada, pero creo que el
profesor Popper difícilmente propondrá algo que no esté de algún modo fundado
en un ‘buen fundamento’ o ‘punto de apoyo’, como llamaba yo.
Quienes me han seguido, traerán rápidamente a presente aquél ‘punto de
apoyo’ (el ser crítico) que no es otra cosa que mi tesis, en la cual se fundará la concepción de filosofía, método y
consecuencias éticas de dicha concepción. Expondré además, aquello que se debe
conservar de la tradición filosófica, que no es otra cosa, que lo que sostiene la tesis misma.
El profesor Popper ha propuesto un método para la filosofía, que no es
otro distinto al de las ciencias; y como dice en el prefacio a la primera
edición de La Lógica de la Investigación
Científica; que el científico puede dejar a otros su tarea de encajar su
colaboración en el marco general del conocimiento científico porque existe una
estructura de las doctrinas científicas, lo cual lleva a una aceptación
general; creo, y aquí dedusco que el problema que presenta la filosofía es la
falta de un método único (y tal vez
es por esto que no se tiene claridad respecto de que sea un problema filosófico
ni menos de qué sea una solución a ellos), con lo cual cada sistema filosófico
se aísla completamente del otro en
cuanto, si bien es cierto, satisface una necesidad de conocimiento, ésta no
siempre continúa o actúa de modo creciente. (Ya dije que en la historia de la
metafísica, al parecer sólo se han sustituido las distintas respuestas, dicho
de otro modo, la metafísica es una sola). En este sentido debe entenderse
cuando digo que un sistema filosófico se aísla de otro. Un ejemplo concreto
sucede cuando respecto de la metafísica surgen los anti-metafísicos, al
respecto Hume dice:
“Cuando persuadido de
éstos principios recorremos las bibliotecas, ¿qué estragos deberíamos hacer?
Tomemos en nuestra mano, por ejemplo, un volumen cualquiera de teología o de
metafísica escolástica y preguntémonos: ¿Contiene algún razonamiento abstracto
acerca de la cantidad y el número? ¿No? ¿Contiene algún razonamiento
experimental acerca de los hechos y cosas existentes? ¿Tampoco? Pues entonces
arrojémoslo a la hoguera, porque no puede contener otra cosa que sofismas y
engaño.” ([7])
He conocido esta cita formulada de otro modo: “Si no es lógica
quémelo”. Entiéndase con el “aislar” en el sentido de, que esté o no esté la
metafísica, otras disciplinas se desarrollan perfectamente). Apoyo esta
afirmación, - que un sistema filosófico en cuanto se aísla de los otros no
aumenta el conocimiento – con la segunda tesis que el profesor Popper nos
muestra en el Prefacio de la primera edición al texto, “La lógica de la
investigación científica”:
“El problema central de
la epistemología ha sido siempre y sigue siéndolo, el del aumento del
conocimiento. Y el mejor modo de estudiar el aumento del conocimiento es estudiar
el del conocimiento científico.” ([8])
Aún cuando el profesor Popper acepta de que la metafísica sirve de
algo, (con el sólo hecho de proponer el método histórico, ya lo ha aceptado)
creo que tendría que decir que toda la disciplina que no haya fijado el método lógico como su método de
investigación, difícilmente aumentará el conocimiento, pues se carece de aquel
instrumento que respalda la crítica. Toda una tradición lógica – y matemática –
avalan optar por el método lógico como el aquello
que dirige la crítica. Dicho de otro modo, quien conoce la lógica de la
investigación científica corregida por Popper (para que se entienda bien, estoy
usando el lenguaje, no mencionando), advertirá que él, cuando corrige, lo hace
mostrando los errores a que conduce por ejemplo, no conocer “el problema de la
inducción” o algo otro que no sea la falsabilidad como criterio de demarcación. ([9])
Por otra parte, considero que no es impreciso decir que el gran problema de la
filosofía, especialmente el de la metafísica, no consiste en entender
precisamente que sean las “pseudoproposiciones”; ataque fundamental de los
antimetafísicos, sino que, porque falta un método único; el lógico, toda
comprensión se hace desde o a partir de una lógica tal vez desconocida, lo que
da lugar a aquello que llaman “interpretación”.
Bien; por el momento aceptamos que ese gran punto de apoyo de Popper
es “el ser crítico”, esto se ganó al identificar actitud crítica con actitud
racional. Decíamos que no eran más que dos nombres para una misma cosa, por lo
tanto, lo que tenemos en definitiva es una sola actitud, llámesele critica o
racional. Toda actitud, pienso, y no creo que alguien lo dude, pertenece al
hombre. Recordemos que la identidad entre esas “actitudes” (lo pongo entre
comillas, para que no se nos olvide que es una sola) se logró cuando Popper
solucionaba el problema del método. Este permitió, a partir de la “discusión
racional” y “críticamente” (dicha discusión) descubrir una sola actitud, la
cual pertenece a los hombres. Si discutir críticamente implica para Popper
emplear el método lógico, no comprendo la necesidad de la conexión entre el ser
crítico y el ser lógico. Porque si bien es cierto, aún que los argumentos que
da para decir que la ciencia se encuentra en ventaja con respecto de la
filosofía son aceptables, no fundamentan creo dicha necesidad en la conexión
(dichos argumentos los encontramos en el primer párrafo del Prefacio de la
primera edición (1934) a la lógica del descubrimiento científico).
Dejando este problema de lado por el momento, continúo con esta serie de identificaciones. Solamente
falta una; me refiero a la integración del Hombre en esta cadena de
identificaciones.
De modo que el esquema es el siguiente:
1. La Actitud crítica es idéntica a la actitud racional.
2. La actitud (crítica o racional) es idéntica al método (de las
ciencias, la filosofía y de toda discusión racional).
3. Si la actitud es del Hombre,
entonces el método pertenece al
hombre, es decir, no esta desligado como algún otro que viene desde fuera.
4. Si la actitud (crítica o racional) es un método (de la filosofía, de
las ciencias y de toda discusión racional) se sigue que la filosofía,
ciencia discusión racional proviene de
una actitud que es del Hombre. Y como hay muchos hombres, tendríamos muchas
actitudes, muchos métodos y muchas filosofías. ¿Nos encontramos entonces de
nuevo ante la tesis de Protágoras: “El hombre es la medida de todas las cosas”?
Se puede pensar que la conclusión a la cual llegué, no se sigue de las
premisas, esto aparentemente es correcto, pero me interesa dejar de manifiesto
que, si bien es cierto, la conclusión más correcta parece ser: ‘si hay muchos
hombres, se sigue que muchos hombres tienen una misma actitud’, no se puede
negar que existen dos posibilidades en el cómo concluir; por una parte la que
acabo de decir, y por otra, la anterior, es decir, la que conduce a la tesis de
Protágoras; ésta en rigor está fundada en la anterior (la que me parece más
correcta), pues que Popper haya identificado actitud racional con actitud crítica,
no significa que sea ésta la única actitud del Hombre. Otra, por ejemplo es la
actitud dogmática.
Con el fin, no solamente de ejercitarnos en la discusión, veamos esa
posibilidad – la que conduce a la tesis de Protágoras y a la cual Popper
difícilmente podrá escapar. Para ello veamos como la resolvería en una
disciplina que pide soluciones más inmediatas, me refiero a la filosofía
política.
La tesis, ‘la sociedad abierta’, que de algún modo ya nos es conocida
y que no es otra cosa que la Democracia Liberal, ([10])
es la propuesta de Popper. Es cierto que existen buenas razones para anular la
fuerza de la conocida sentencia: “La Democracia, de los malos gobiernos el
mejor”. Cuando Popper se refiere a Platón en su texto “Como veo la filosofía”
(que he integrado en el apéndice) dice:
“Platón, el más grande,
profundo y mejor dotado de todos los filósofos, tenía una visión de la vida que
encuentro repulsiva y horrorosa. Y él no sólo fue un gran filósofo y el
fundador de la más grande escuela de filosofía, sino que también un gran
inspirado poeta y escribió, entre otros grandes trabajos, la apología de
Sócrates.
Lo que molesta de él y de
otros filósofos profesionales también, era que en contraste con Sócrates, él
creía en una elite en el Reino de la Filosofía, mientras que Sócrates exigía
que un estadista debería ser sabio, esto es, conciente de cuan poco sabe,
Platón sostenía que los sabios, los filósofos cultos, debían ser los
gobernantes absolutos. (desde Platón, la meganomanía ha sido la enfermedad
ocupacional más difundida). Más aún, en el libro diez de las Leyes, Platón intentó una institución que inspiró la
Inquisición y llegó casi a recordar los campos de concentración para la cura de
las almas de los disidentes.” ([11])
El texto es claro, aunque el profesor Popper admira en parte a Platón,
por haber rescatado del anonimato a Sócrates, lo rechaza por las consecuencias
que se derivan de su pensamiento.
El hecho de que el profesor Popper sostenga de que todos los hombres
son filósofos (aún cuando unos menos que otros) niega absolutamente la posición
de Platón de que los gobernantes absolutos han de ser los sabios, los filósofos
cultos. Lo que olvidó Platón fue precisamente darle la palabra ‘sabio’ el mismo
significado que le dio Sócrates, y es esto precisamente lo que el profesor
Popper rescató. Para él al igual que para Sócrates, ser sabio significa estar
conciente de que es tan poco lo que se sabe.
Es aquí donde la Democracia, llegado el momento se hace necesaria,
pues no existen los “iluminados” que, precisamente por creerse ‘iluminados’ se
sienten con el derecho de imponer sus “ideas”.
Hasta el momento la posición del profesor Popper es respetable, dado
buenas razones. El problema surge cuando aquellos que en principio no se
sentían ‘iluminados’ se dan cuenta que precisamente no existen los
‘iluminados’. Surge así entonces el choque entre los ‘iluminados’ y los ‘no
iluminados’ que son nada mas que los que sueñan con una Democracia y los que
sueñan Aristocracia. En este tipo de encuentro donde el profesor Popper nos
invita a la reflexión que cada persona exponga, escuche y en conjunto revisar
críticamente la discusión. Es aquí, y aún cuando no he encontrado una conexión
necesaria entre el ser “crítico” y el ser “lógico”, el profesor Popper,
sostengo, nos invitará a aquello que podemos llamar “el método de la propuesta”: en última instancia, el profesor
Popper propone el método lógico como
el cuerpo en el que se fundamentarán las críticas. Pienso que es posible
interpretar de este modo el pensamiento popperiano. Para ello me apoyo en lo
que advertíamos anteriormente: “que la filosofía se encuentra en desventaja con
respecto de las ciencias, porque no posee una estructura organizada que permita
desligar la tarea en otros”. Esto lo rescatamos del (prefacio de la primera
edición) que en las primeras páginas citamos. Pero y siguiendo precisamente aquello,
que del profesor Popper aprendimos, adoptemos una actitud crítica con respecto
a lo que en definitiva se sigue de la “aceptación general” que poseen las
ciencias y a lo cual yo no resto importancia en el discurso del profesor Popper
en el prefacio en cuestión. Considero que es lícito preguntarse: ¿Quiénes
aceptan con mayor facilidad los avances de las ciencias?; ¿Quiénes creen con
mayor facilidad los adelantos, ya no sólo en las ciencias sino también en la
filosofía?; cuando digo creen, lo
digo pues por esto aceptan. Pero en filosofía o en ciencia ya no se trata de creencias.
Pienso que al ser “crítico” se le debe agregar el ser “honesto”,
porque si bien es cierto comparto la opinión del profesor Popper, de que todos
somos filósofos, él reconoce también que algunos más que otros, por lo tanto
aún reconociendo que es tan poco lo que se sabe no podemos negar que existe
algo que se sabe, y siguiendo al mismo profesor Popper, al menos el
conocimiento científico. Bien, responderé honestamente a las preguntas: Creen
con mayor facilidad, aceptan con mayor facilidad aquellos que no conocen al
instrumento por el cual se rige la ciencia, es decir, del método lógico, pues
quienes conocen, han estudiado lógica y la lógica de la investigación
científica, debe aceptar difundir que
gran parte de los razonamientos operan al modo probabilístico, y el mismo
profesor Popper, aún que no se si abiertamente lo reconoce cuando trata el
problema de la inducción apoya mi posición.
Es en este tipo de crítica, donde la tesis “el ser crítico” se torna
irrefutable, aún reconociendo el carácter probabilístico de gran parte del
método científico, pienso que introduciendo un grado de honestidad y aceptando
la propuesta de optar por el método lógico o científico, salvamos aquel conflicto
que nos provocaba acercarnos a la tesis de Protágoras, para concluir finalmente
que existen muchos hombres, y que tienen una misma actitud, la crítica; pero
esto último, y espero que se haya advertido, es un asunto de elección. Elegir actitud crítica,
rescatarla, conservarla y difundirla es la tarea de la filosofía, de los
filósofos.
2.2. CONCLUSIÓN
Aunque no hay forma de comprobar si un determinado sistema filosófico
es o no el modo de ser de un pueblo o de una época; o si a cada época le
corresponde un pensador pre-determinado que desarrolle la ‘idea’ (como el
Espíritu Absoluto, según Hegel) no podemos dudar al menos que a cada persona le
corresponde vivir en una determinada época. Es en ésta, en la cual le
corresponde vivir, por la que se ha de preocupar. Si bien es cierto, la
Historia no sólo de la filosofía sino que también la del Hombre es fundamental
para comprender nuestro presente no podemos dedicar toda nuestra vida al
estudio de ella. Pienso que existen ciertos parámetros, los cuales hay que
descubrir que permiten seleccionar aquello que en la historia ya sea del Hombre
o de la Filosofía se ha de investigar. Estos parámetros, de algún modo ya están
determinados por aquellas disciplinas en las cuales el Hombre se ha
especializado. Nos preocupa en este momento la Filosofía, y es en ella donde
debemos determinar lo que sea necesario estudiar.
Que sea la filosofía, por el momento no lo sé, sólo puedo decir que de
las tantas formas que de hacer filosofía y que en el pasado encontré, no fue
difícil resolver a que se juega esta vez. Pienso que la filosofía es algo, que
si bien es cierto muy difícil de definir, está no al alcance de la mano, no
precisamente porque ella sea como el agua, que se escapa, sino porque
defendiendo quizás qué intereses, aquellos que dicen dedicarse a ella, la han
manipulado y también utilizado, y al momento de difundirla la han mostrado de
tal modo, que un espíritu lerdo, en vez de continuar le es mas cómodo rechazar,
no tan sólo a ésta, sino que también a su propia vida.
Los filósofos han sido deshonestos, pienso. En esas tantas formas de
hacer filosofía no han hecho más que sustituír un mismo asunto; los
metafísicos, el ‘ser’; los lógicos, la ‘lógica’; los existencialistas, la
‘existencia’; los estructuralistas, las ‘estructuras’; los materialistas, la
‘materia’. Todos apuntan a lo mismo, el origen del Hombre, del conocimiento y
de todo cuanto hay; y cuando han tenido que enseñar o mostrar, han sido
oscuros, ambiguos, poco novedosos, no todos claro está.
Ha llegado el momento de elegir, pues ante esa lista enorme de
filósofos y respuestas, al parecer no cabe otra posibilidad; o elegimos uno o
la síntesis de todos ellos, o algo nuestro mezclado con algo de ellos, o como
quiera cada cual.
Lo anterior, no niega claro está ningún intento de mostrar alguna
nueva posibilidad.
Es el momento ya de esta empresa acabar.
Hemos visto a Popper, su filosofía, su bondad, (virtud) si razones hay
que dar del porqué su filosofía fue necesario mostrar sócabe destacar que es
uno de los últimos en magnanimidad.
De algún modo la filosofía se ha identificado con la metafísica, es
decir, filosofía y metafísica han sido una misma cosa.
Si lo anterior es cierto, los antimetafísicos no sólo han sido esto,
sino que también antifilosóficos.
El Círculo de Viena fue antimetafísico, por lo tanto antifilosófico.
El profesor Popper no
perteneció al Círculo de Viena, no compartió su posición, más aún, llegado el
momento, esa posición se sustituyó por la que Popper construyó.
No es impreciso decir entonces que lo que Popper no compartió fue
precisamente esta posición antifilosófica, pues él no sólo rescató sino que
también defendió a Sócrates y a la filosofía.
El ser crítico es el principio ya no sólo de la filosofía, sino que
también de toda discusión racional, y científica.
La filosofía carecía de método, de características análogas al de las
ciencias. El método de ésta no proponía una demarcación apropiada entre
ciencias empíricas y metafísicas.
Popper era un empiricista, que propuso la falsabilidad como criterio
de Demarcación. Esta se fundó en la Asimetría entre la falsabilidad y la
Verificabilidad. Razones lógicas fundan esta asimetría, pues Popper es
esencialmente lógico y el método lógico o científico corrigió.
El ser crítico y el ser lógico se identifican en una proposición (de
propuesta) que se puede aceptar o rechazar. Existen buenas razones para aceptar
el método lógico o científico, por ejemplo, que la ciencia es de aceptación
casi general, y que un científico puede desligar su tarea en otros, pues existe
ese método único, el científico que permite la existencia de esta estructura
organizada.
De modo que, ser lógico es principio o fundamento del ser crítico.
Pero la lógica no se compromete, pues no dice nada de la realidad. Pero nos
interesa la realidad, (lo empírico) de modo que, para la filosofía nos faltaría
determinar cual es el ‘mundo posible’ en la cual ésta ha de actuar.
Emplear o aceptar la propuesta de Popper en filosofía del Arte, de las
Ciencias y otras análogas es más fácil que en filosofía Pura, pues las
anteriores tienen determinado cual es el mundo posible o campo en el cual se han
de especializar, no así la filosofía Pura.
Así como Heidegger habla de un ‘olvido de la pregunta que interroga
por el sentido del ser, pienso que en Popper no es impreciso hablar de un
‘olvido del significado de la palabra ‘sabio’. Como la entendió Platón, nos
encontramos de lleno no respetando las opiniones de quienes se cree que saben menos.
Como esto en última instancia es asunto de elección, quienes gusten y
disfruten de de todos los tártagos y miserias que hay en la actualidad, pueden
y seguramente lo harán, optar por la propuesta de Heidegger; pero quienes
gusten por la precisión científica y por los genuinos problemas filosóficos,
pueden optar por la propuesta de Popper.
III. BIBLIOGRAFIA
AYER, Alfred Jules, El positivismo Lógico; Fondo de Cultura
Económica, 1965.
AYER, Alfred Jules, Lenguaje, Verdad y Lógica; Editorial
Universitaria de Buenos Aires, 1965.
AYER, Alfred Jules, y
otros. La Revolución en Filosofía,
Revista de Occidente.
KRAFT, Victor, El Círculo de Viena, Editorial Taurus.
MUGUERZA, Javier, La concepción Analítica de la Filosofía,
Volumen 2, Editorial Alianza Universidad, 1974.
POPPER, Karl, Búsqueda sin Término, Editorial Tecnos S,A, 1977.
POPPER, Karl, Como Veo La Filosofía, Versión
revisada de un artículo publicado por primera vez en The Owl of Minerva,
editado por C.J. Bontempo t S. J. Odell (McGraw Hill, New York 1975, pp.
41-55). Copyright 1975, 1977 por
Karl R. Popper. Reimpreso de: Philosophers on Their Work. Vol. 3, editado por
André Mercier y M. Brillar, Peter Lang, Berne, Frankfurt an Main, Las Vegas,
1977, pp. 129-148.
POPPER, Karl, El Desarrollo del Conocimiento Científico:
Conjeturas y Refutaciones. Editorial paidos.
POPPER, Karl,
Emancipación a través del Conocimiento. Transmición Radial hecha en Alemania a
través de una Cadena de Radio Bavara en febreo de 1961, en una serie de tres
transmiciones sobre el “Significado de la Historia” y publicada en Alemania in
Der Sinn der Geshchischte, editada por L. Reinisch. (No publicada en Inglés). Reimpreso de: The Humanist
Outlook Pemberton Publishing Co 88 Islington Street London N 1.
POPPER, Karl, La Lógica de la Investigación Científica;
Editorial Tecnos S. A. 1977.
POPPER, Karl, La Sociedad Abierta y sus Enemigos.
1. Puesto que este
escrito es la Tesis para obtener el título de ‘Profesor de Estado en
Filosofía’, aún somos estudiantes – entiéndase como pertenecientes a una
institución que ‘educa’- y como tales hay una larga historia en donde otros
estudiantes también se han preocupado por saber que sea filosofía.
2.
“Estudiantes de
filosofía” porque se tiende a pensar que los estudiantes no pueden ser otra
cosa que estudiantes.
3.
Y por último,
porque la historia de la filosofía es demasiado larga, es que se da una forma
de hacer filosofía que Popper llama método histórico. Esta forma consiste en
encontrar en la historia lo que otros han dicho frente a determinados
problemas. Si bien es cierto, no deja de ser interesante, pienso que se ha
perdido la perspectiva de la filosofía, no se trata ahí de encontrar la
‘verdad’ respecto de una realidad, sino que se la busca respecto de un
pensador, dicho de otro modo, quienes hacen este tipo de filosofía se lo lelvan
toda su vida formulando hipótesis, que pueden ser infinitas, porque
lamentablemente el pensador ya no existe, y en el caso de las traducciones,
sólo caben interpretaciones – y éstas también pueden ser infinitas. Es así como
quienes siguen esta línea nunca dejarán de ser estudiantes, nunca dirán nada
propio. Es a esto precisamente de lo que he querido escapar en este escrito; la
tesis se deja llamar, Popper: Perspectiva de y para la Filosofía; he de
esperar que se haya advertido que no
sólo interesa averiguar si lo que Popper dijo, lo dijo así, sino que lo que dijo
es verdad.
([3]) Más aún, de
lo poco que ha sido traducido se ha hecho incompleto, por ejemplo, La Sociedad
Abierta y sus Enemigos, está falta, en el primer tomo a casi la mitad de su
todo; y en el segundo a casi un tercio. En ambos casos lo que corresponde a las
notas.
([7]) Ayer, A. J.
El Positivismo Lógico, Fondo de Cultura Económica, 1965. Traducción de L.
Aldama, U. Frisch, y otros, pág. 15.

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