PUZZLE DEL POLITIKÓS
DE LA
REPERCUSIÓN
DE LO PÚBLICO Y DE LO PRIVADO
EN LA REPÚBLICA
Y EN LA REPRIVADA.
Juan de Dios Beltrán
Mancilla.
Filósofo autodidacta, autónomo y universal.
Titulado Profesor de Estado en
Filosofía, U. de Chile.
Presidente Comunal Quintero
Colegio de Profesores de
Chile A.G.*
30 DE MARZO DE 2018.
1ª Edición.
Lo público es público y
lo privado, es privado.
Lo público es la esencia de la República
y lo privado la esencia de la Reprivada. (Reprivada es Vida
Privada).
Empero, en la República, hoy, lo
público ya no es público; es privado y lo privado, ya no es privado; es
público. Es el acontecer de este tiempo.
Consecuencia: La República está dejando de ser
REPÚBLICA y la Vida Privada, está extinguiéndose.
Se dio el vamos a este
mercado en donde el placer del ventilar lo privado, genera demanda y
oferta lucrando sobremanera en este alambique de poder trans-poderizado
y la tecnología en comunicaciones
posibilita y facilita este obrar.
Este tamizar la realidad genera un
poder no puro, con-fuso e impensado el cual
incorpora ingredientes acroideológicos. (Principios éticos-morales,
religiosos, económicos, sociales y políticos, esencialmente).
Similar al anterior nos dice la
Historia con la confusión de las lenguas. Allí, el entendimiento
es inexacto.
La Ciencia Política no
es ciencia; cobra valor la Quiromancia y la Religión
Verdadera es un tema que asusta.
El compromiso ético ha de ser:
“No mentir en la vida pública”.
“Las denuncias, de hacerlas, han
de ser verdaderas” y
“La vida privada, por pecaminosa
que sea, no tocarla” de no ser que involucre la vida pública
y en carácter de delito.
Así se sanaría la política: Nadie ofenda lo privado y todos a
cuidar lo que es público. Ahí estará el político, buscando la verdad del
fraude, para publicarlo.
Destruyendo lo privado se destruye lo
público y manteniendo lo público en privado, se mantiene la corrupción.
El político inauténtico le
teme a las masas del mismo modo que el caballo le teme a las serpientes.
Políticos auténticos, no temáis a tus iguales. No
temáis al político auténtico.
Nunca un Politikós— un político
auténtico — tocará la Vida Privada de su adversario. En él (en el
político auténtico) ello, es un valor.
La Vida Privada es la
igual riqueza de pobres y ricos. Transgredirla, es transgredirse. La lucha
allí, no existe.
El respeto a lo privado, antiguo, al
parecer, se sancionaba penalmente. (Por ejemplo, si leías cartas ajenas).
No obstante en lo público, el Político
(auténtico) debiera ser implacable. Es el imperativo.
Dios—creas o no creas—va a juzgar tus
actos privados.
La gente y Dios, juzgarán tus actos
públicos.
No obstante, “Todo es plausible de
Delito Hoy”. (De darse las circunstancias).
Todos los Hombres al saber tienden por
naturaleza… y al Poder; sobremanera, al Poder Político, aunque uno más que otros,
parafraseando a dos “grandes”.
Con todo, queda pendiente el
distingo entre lo privado y lo íntimo. Por cierto, no son los mismos.
* Texto adaptado a las condiciones de
La Voz de Quintero. (Observaciones al correo del diario)

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